lunes, 21 de diciembre de 2009

Pétalos de rosa II


Es una continuación del relato publicado el 05 de noviembre. No sé si le daré más continuidad, pero aquí va una segunda parte:

Delante de ella y asombrado, mostraba incredulidad ante tanto sollozo. Sacó de su bolsillo un pañuelo blanco bordado con hilo azul y se acomodó en el canto de la enorme cama; suavemente lo pasó por los ojos y las mejillas de Beatrice, humedeciéndolo de lágrimas de desesperación y angustia. Se acercó el pañuelo a su boca y frotó sus labios con él, sintiendo su aroma salado, relamiéndose. Pero un alarido estremecedor le interrumpió en su deleite.
- No me gusta que grites –le reprochó mientras se levantaba de la cama- Sabes que me molesta. Y mucho –esto último lo manifestó en un tono más alto-. Creo que te cortaré la lengua –y con pasos lentos se dirigió hacia la puerta.
- No, no, por favor le ruego –le imploraba Beatrice-. No volveré a gritar, se lo prometo –continuó con un sollozo silencioso- . Se lo juro –concluyó con voz temblorosa.

Arthur ignoró sus súplicas y cruzó el amplio vestíbulo que le separaba de una habitación oscura. Bajó los dieciocho peldaños que le conducían a su cuarto de herramientas. Cogió una caja de madera, la apoyó en la mesa y frenando sus movimientos en seco dirigió su mirada hacia ninguna parte en concreto, volviendo a retomar su movilidad y devolviendo la caja a su lugar.

Regresó a la habitación de Beatrice. Se acercó a ella. Permaneció contemplándola unos instantes y seguidamente se arrodilló frente a ella. Le acarició la mano derecha, sus labios besaron las llagas producidas por las cadenas que la inmovilizaban. En esos momentos Beatrice no gritaba, no lloraba, casi ni respiraba para no enojarle.
- Te pido disculpas – le dijo Arthur entristecido y mirándole a los ojos. Si te portas bien y no gritas no volveré a taparte la boca – y se marchó cerrando la puerta tras él.

En el palacio de Arthur reinaba el silencio absoluto interrumpido únicamente por el alboroto que algunos pájaros mostraban ante el gozo de tantos árboles frutales por los que podían revolotear a sus anchas sin amenaza alguna para sus vidas. A pocos metros de la casa que en otra época hizo construir su abuelo Robert, edificada en exclusiva para los invitados que tenían tres veces al año, se encontraban las cuadras con los caballos. El suyo era un ejemplar árabe único, de una belleza salvaje, con resistencia suficiente para cabalgar durante horas sin mostrar signo alguno de agotamiento. Esas horas que Arthur dedicaba a reflexionar, a buscar una razón para su extraño comportamiento, a encontrar una respuesta a tanta confusión alojada en su cabeza, a luchar contra los fantasmas que ocupaban el espacio de su corazón. En alguna ocasión volvía al anochecer con el semblante desencajado, con un aspecto derrotado y repleto de ira por dentro.

15 comentarios:

MAR SOLANA dijo...

¡Glub! rosita, ¡menudo personaje estás creando!

Arthur, todo un psicópata que todavía es capaz de reflexionar sobre sus emociones, de pedir perdón... mientras sigue torturando con el encierro y las cadenas a la pobre Beatrice...

Pues se me ha hecho corto, ¿continuará?

Un besito

Miguel Baquero dijo...

Está muy bien contado y coincido en que el personaje es muy bueno. La primera parte te quedó tan bordada que a lo mejor puede servir de comienzo para una larga historia

J.E. Alamo dijo...

¡Qué heavy, chiquilla! No creo que te puedas desviNcular tan facilmente de un personaje así.
FELIZ NAVIDAD.

Io dijo...

Hola guapa,

Paso por aquí para desearte una Navidad estupenda, y un 2010 colmado de bendiciones.

Felicidades a todos los contertulios de este blog.

Un besazo!

Felisa Moreno dijo...

Creo que sí, que debes continuar con esta historia, el personaje lo merece.

Un abrazo y Feliz Navidad

Maat dijo...

Hola Milagros.

Desde luego creo que este relato tiene que continuar. ¡No lo dudes!
Es magnífico.

Un abrazo navideño.

Maat

sue dijo...

A mi me da mucha envidia, sana por supuesto, pero me ha gustado mucho.
Puede ser el comienzo de un libro estupendo.

iliamehoy dijo...

Me gusta. Continúa con tono pausado, desgranando la locura,el terror, una atmósfera totalmente visible... en fin
Una sonrisa

milagros dijo...

Gracias a tod@s por vuestros comentarios. La verdad es que este personaje oscuro me gusta, pensaré en darle una continuación.
Estaré ausente unos días, alejada de internet y de vosotros.
Un abrazo

Sonia dijo...

Tengo ganas de seguir leyendo! Creo que estás dibujando perfectamente al psicópata, metódico y frio.

Un beso y Felices fiestas!

Marien dijo...

Hola Milagros,
Coincido con todos, debes seguir con la historia de tu psicópata y dejarnos disfrutar de tu historia con este personaje tan bien definido en una nueva entrega.
Besos y Felices Fiestas.

MAR SOLANA dijo...

¡Qué todos tus deseos se cumplan en este año que entra de vino y rosas!

Un abrazo, rosita, espero que estés descansando y regreses con fuerzas para seguir contándonos cosas de Arthur...¡Glub!

Joan Villora dijo...

¡Feliz año!

Al personaje se le puede sacar suquillo, te comento un par de cosas para que las tengas en cuenta.

A mi me falta un poco de descripción física del personaje, las chicas seguro que se lo imaginan joven y guapo, pero... ¿lo es?

Y una cosa que me sorprende del palacio ¿que pasa con el servicio, la gente de las cuadras, guardas, jardineros, etc? Tiene que haber un pequeño ejército de personas, ya que todo está como los chorros del oro. ¿Por qué no ayudan a la pobre Bea?

Posibles soluciones: no hay tal palacio, ni caballo. Son imaginaciones del loco protagonista.

Claro que falta un marco temporal, ahora podría ser época actual.
(podría ser un mafioso y nadie le diría nada, o un señor feudal)

Acuérdate también de añadir el "ni" que se te ha escabullido en "casi ni respiraba para no enojarle"

Esperando que todo esto te sirva, que lo pases bien el resto de las fiestas y a seguir con "Arthur, el soltero de oro"

Joan

milagros dijo...

Gracias por vuestras sugerencias. Lo cierto es que como bien dice Joan, a este personaje se le puede sacar suquillo...

Feliz Año a todos.


Joan,
Tus ideas siempre son de gran ayuda, ya estuve pensando que si le doy más vidilla a Arthur tengo que introducir algún personaje más.

sue dijo...

Espero la continuación para cuando vuelva de Portugal!